El crac del 29 fue seguido de la Gran Depresión: millones de personas perdieron su trabajo, sus ahorros y su hogar. Una nación basada en un principio según el cual el éxito está al alcance de todo el que trabaje por obtenerlo, estaba hundida en una pobreza insuperable. El sentimiento dominante era el miedo, el fatalismo y la desesperación. Tanta desola...